El Ayuntamiento y su “Hoja Parroquial” (Sección: “El Mojón”)
Hace unas semanas, nos habíamos sentado a escribir sobre lo asombroso de algunas decisiones de nuestros concejales. En ese preciso momento apareció en el buzón una publicación, inspirada en el formato de las antiguas “hojas parroquiales”, que nos desconcertó.

Boletín de propaganda de la Alcaldesa en el mes de Mayo
Su rimbombante titulo, “Colmenarejo en Marcha (Febrero 2009)”, chocaba con la realidad que vivimos cada día. Paradójicamente se hablaba de un pueblo donde, desde hace más de ocho años, se da una absoluta parálisis institucional. Este boletín propagandístico, además, sustituye a la fenecida revista municipal en la que, antaño, tenían cabida colectivos y asociaciones vecinales a los que ahora se intenta acallar.
El boletín lo edita un Ayuntamiento presidido y gobernado por ciudadanos que un día, por razones incomprensibles, consiguieron la confianza de sus vecinos. Podría parecer que cuatro páginas son pocas; sin embargo contienen toda una declaración de principios del Equipo de Gobierno que con un tono simpáticamente paternalista agradecía a los vecinos el apoyo recibido. Una y otra vez a lo largo del texto aparecen los ciudadanos. Tanto énfasis en contar con ellos y tan poca práctica participativa podría recordar al Despotismo Ilustrado si no fuera porque la “ilustración” es una palabra que no aparece en la agenda municipal.
Llama la atención especialmente que se consideren logros lo que en realidad es parte del trabajo por el que reciben un sueldo y para el que ha sido elegidos. Exhiben como grandes éxitos lo que no es más que el resultado de una gestión mediocre (si se considera los medios con los que cuentan). Se repetían frases como: “innumerables gestiones”, “serie de trabajos”, “consecuciones” etc; como si este trabajo lo realizasen en horas libres y de manera altruista.
Con tanto logro y autobombo olvidaban que el Colmenarejo real sufre problemas muy serios, basta pasear por el pueblo rodeado de basuras día tras día, de coches mal aparcados, de aceras inexistentes, de bordillos rotos, alcantarillas levantadas, obras no señalizadas y hasta policía “invisible”. Por no hablar de urbanismo ya que desde la aparición de la especie autóctona y protegida de los “construjales” (cruce atávico entre constructor y concejal) el urbanismo sostenible desapareció.
La cultura predominante es Roscón y Toros y… ¡ojo con criticarla!. Podría ser que algunos democráticos seguidores de esos ritos iniciáticos, aprovecharan para pintar coches o hacer uso de su verbo intelectual para desprestigiar, pegar e insultar a quienes no comparten esa tradición. No es extraño el silencio de la Regidora ante este tipo de situaciones violentas, ya que la paliza a una menor no fue motivo suficiente para cuestionar el ambiente juvenil que hay en el pueblo y las actitudes peligrosas que pueden verse solo con pasear por zonas como colegios, institutos o “sucedáneos de áreas verdes”.
Entre tanta palabra hueca se encontraba un guiño despectivo a uno de los colectivos más maltratados de nuestro pueblo: los comerciantes. No solo no existe apoyo para ellos ni planes de desarrollo local y mejora sino que les traen la competencia a casa en forma de mercados presuntamente ecológicos, medievales, etc. Todo ello con cargo al presupuesto municipal, y para postre el “Gran Supermercado”, necesario posiblemente para los consumidores pero más para los que se beneficiarán de la mayor edificabilidad No olvidemos que logro viene del latín lucrum.
Actualidad Colmenarejo, Colmenarejo: Política Municipal, El Mojón de Colmenarejo











ncia que surja”.





