¿Qué piensa hacer el Ayuntamiento con el asunto de la Presa Vieja del río Aulencia?
Estos días de primavera son un buen momento para visitar uno de los parajes más bellos de Colmenarejo: la Presa Vieja del Río Aulencia.
Después de 6 kms de alegre caminata nos encontramos con una depresión del terreno donde reinan los enebros, el cuarzo y el silencio, éste último solo turbado por el canto de algunos pájaros. Alzamos la vista y allá refulge aún el brillo del agua al atardecer.

La presa fue contruida en los años 30, en pleno Parque Natural del Guadarrama, y lleva décadas recibiendo todo tipo de vertidos , en su mayor parte los residuos procedentes de la estación potabilizadora de Valmayor (propiedad del Canal de Isabel II), situada 2 kms aguas arriba. La presa se encuentra colmatada de lodos, metales pesados y contaminantes orgánicos. La Confederación Hidrográfica del Tajo, dependiente del Ministerio de Medio Ambiente abrió en Noviembre de 2005 un expediente a dicha planta de tratamiento por los residuos vertidos al río Aulencia.
En medio de un parque natural, en un lugar precioso, hay una presa que rebosa de lodos tóxicos. Se ven las burbujas de gas en las agua scenagosas. El agua tiene una densa capa aceitosa. Antes se podían ver peces, garzas reales, galápagos en aguas limpias, ahora está todo muerto. Los lodos incluso han llegado a la superficie y han creado islas.

El Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas (Cedex), del Ministerio de Fomento, describe en su informe de octubre de 2005 que: “En los primeros ocho metros del sondeo en la presa se encuentra una suspensión gelatinosa de sulfato de aluminio, y el resto, entre los 5 y los 14,8 metros de profundidad, se encuentra un sedimento detrítico formado por arenas finas, limos y arcillas con un elevado contenido en materia orgánica”. Y concluye que en la presa hay bario, cadmio, cromo, cobre, hierro, manganeso, níquel, plomo (así hasta 12 metales), 74 contaminantes (derivados de jabones, hidrocarburos, disolventes, productos textiles, entre otros) y 31 compuestos en el residuo sólido, como hidrocarburos o azufre. Algunos de estos compuestos, como los alquil-bencenos encontrados, son incluso cancerígenos.


Todo esto nos lleva a un escenario de desastre ecológico de grandes proporciones, ante el cual ni el Ayuntamiento de Colmenarejo ni su Alcaldesa han hecho casi nada por presionar para remediar esta terrible situación.


I parece haber optado por no afrontar este grave problema, provocado por los vertidos de su potabilizadora bajo el embalse de Valmayor. La empresa pública de aguas de la Comunidad de Madrid ha sido advertida en varias ocasiones, tanto por los municipios afectados, Valdemorillo y Colmenarejo, como por la propia Confederación Hidrográfica del Tajo, de los efectos que estos lodos han provocado en este entorno de alto valor ecológico, dentro del Parque Regional del Curso Medio del Río Guadarrama.




